Inauguran en La Peñita la segunda capilla en honor a JGH

Laura De Stefano

En una jornada cargada de espiritualidad y gratitud, la comunidad de San Martín de Capachal de la parroquia San Isidro Labrador en La Peñita celebró la bendición de su nuevo templo en honor a San José Gregorio Hernández.

La obra se convierte en la segunda capilla dedicada al primer santo venezolano en tierras guaireñas, la primera está en la parroquia San Oscar Arnulfo Romero, en Playa Grande.

La historia de este “altar entre las piedras” comenzó en el año 2000, cuando Bernarda Díaz de Carmona donó el terreno con la visión de crear un faro de luz para este asentamiento campesino.

Tras más de dos décadas de esfuerzos vecinales, rifas y el trabajo de diversos sacerdotes, como el padre Alfredo Bustamante, quien colocó la primera piedra en 2006, y el padre Rafael Troconis, la estructura finalmente se alza como un testimonio de perseverancia.

El impulso final llegó gracias a la organización de 40 familias del sector y la gestión estratégica de los padres Enmanuel Salas y Kevin Vivas, quienes presentaron el proyecto al gobernador José Alejandro Terán.

El acto contó con la presencia de monseñor Pablo Modesto González Pérez, obispo de la Diócesis, quien bendijo el templo. El gobernador Terán, quien cumplió su compromiso asumido durante una jornada de “Estrellita de Mar”, entregó la obra culminada junto a la imagen de San José Gregorio Hernández que ahora preside el altar.

Estuvieron los presbíteros Enmanuel Salas, Kevin Viva, Daniel Acosta, José Daniel Dallos, José Ángel Colmenares, Alfredo Bustamante y Álvaro Torres, vicario episcopal de la Zona Pastoral de la Montaña, y el diácono Rubén Perdomo.

“Este suelo no es solo cemento y bloques, es el testimonio vivo de que para Dios nada es imposible”, se escuchó durante las palabras de acción de gracias, destacando el rol de custodios locales como Lorenzo Alemán y Francisco «Kiko» Oropeza.

La inauguración coincidió con el Viernes de Concilio, marcando un hito para la tradición local. Por primera vez en 20 años, la procesión del Nazareno este Miércoles Santo no partirá de un terreno baldío, sino desde su propia casa, para bendecir las siembras y familias de la parroquia San Isidro Labrador.

Con la reciente canonización de José Gregorio Hernández, firmada por el Papa Francisco en febrero de 2024, este templo se consolida como un centro de peregrinación y salud para toda la zona alta de La Guaira.