Aconsejan el uso de compresas frías para el golpe de calor
El internista Gustavo Jiménez advirtió de las consecuencias de la deshidratación, entre ella el aumento de sodio y la pérdida de electrolitos
Laura De Stefano
Refrescar el cuerpo con compresas frías en la frente, el cuello, ingle o en las axilas y si es posible, poner a la persona bajo agua fría o templada para bajar su temperatura corporal rápidamente se aconseja para el golpe de calor.
El médico internista y nefrólogo, Gustavo Jiménez, manifestó que primero se debe identificar el tipo de golpe de calor, porque existe el clásico que afecta a las personas ancianas o aquellas con enfermedades crónicas, y el golpe de calor de esfuerzo que puede atacar a cualquiera.
“Cómo saber si lo estamos sufriendo. Primero por el aumento de la temperatura corporal, sensación de fatiga, taquicardia, deshidratación y fiebre en algunos casos”.
El especialista advirtió que si no se corrige de inmediato, la persona comienza a presentar trastorno de la esfera cognitiva. Se pone ansioso, pierde el sentido de la orientación, muestra agitación psicomotora e incluso convulsiones. “El golpe de calor no debe superar las 4 o 6 horas”.
Dijo que el médico tiene que evaluar las enfermedades subyacentes del paciente, la edad y si fue corregido adecuadamente. Lo primero es identificar los síntomas y colocar compresas frías en la frente, ingle, axilas y si es posible, ponerlo bajo agua fría.
En algunos casos, indicó, la deshidratación es tan agresiva que el paciente sufre de una hipernatremia, o sea un aumento del contenido de sodio. El golpe de calor también puede afectar el sistema cardiovascular, hepático y el sistema nervioso central.

Recomienda mantenerse hidratado constantamente con agua y consumir frutas cítricas como la naranja, fresa, kiwi para reponer los electrolitos, principalmente por su contenido de potasio, calcio y magnesio.
“Hay taquicardia que muchas veces se confunden y el paciente no entiende que es por golpe de calor, sobre todo por hipernatremia o pérdida de electrolitos. No solo el sodio, también el potasio puede estar afectado. Ante estos casos recurrir a los centros hospitalarios”.
Los niños también pueden sufrir de golpe de calor y una forma de saberlo es cuando presentan taquisfigmia, aumento de la frecuencia de pulso. Las madres pueden tomar el pulso, tanto a nivel cervical como a nivel del canal radial. Otros síntomas son fiebre superior a 38 o 39 grados, deshidratación y agitación.
