Familia Brito sobrevive entre aguas servidas dentro de un depósito

Sin un techo donde vivir se encuentra la familia Brito, conformada por dos niños con condiciones especiales y sus padres, quienes a duras penas sobreviven el día a día, pues no ganan lo suficiente para atender todas las necesidades.

Luis Brito, padre de Juan y Luisana, es vigilante en una residencia en Tanaguarena. «Estoy desesperado. Es muy duro ver a la cara a tus hijos cuando ni siquiera puedo darles un techo digno donde puedan dormir tranquilos».

«Hemos pasado las de Caín. Duramos un tiempo durmiendo bajo los toldos de las playas y cuando teníamos suerte éramos recibidos por amigos. Gracias a Dios actualmente uno de ellos nos prestó un depósito donde estamos resguardados y a pesar de las malas condiciones le agradecemos la buena intención”.

En el depósito las aguas servidas colapsan a diario y deben soportar el hedor, por lo que todos se ponen el tapabocas para habitarlo.

Karen, la madre, aseguró haberse dirigido a Ivivar con todos los requisitos que ellos solicitan. «Aún estoy a la espera y le suplico al Gobernador o las autoridades competentes que se pongan la mano en el corazón, ya que no es nada fácil dormir con dos niños pequeños con discapacidades a la intemperie. Nunca se me olvidará el día que nos encontrábamos durmiendo en la playa y llovió. Por más que cubrimos a los niños se nos empaparon”.

Agregó que por más que se esfuercen no es posible pagar un arriendo. «Lo que me pagan por limpiar apartamentos en una residencia en Tanaguarena y el sueldo de mi esposo nos alcanza para medio comer”.

Detalló que su hija Luisana, de 2 añitos, nació cincomesina y desde entonces siempre ha presentado desnutrición. «Jamás he podido atenderla por la misma situación económica en la que nos encontramos».

Pidieron a las autoridades que puedan ofrecer cualquier tipo de ayuda, ubicarlos en el teléfono 0424-2568952 y los atenderá su amiga Alejandra.RR/jd